Hay gente que siempre escoge las mismas pautas a la hora de relacionarse.
Sus vidas son bañeras llenas de espuma en las que se remojan dia y noche mientras juegan a ser o no ser. Es logico entonces, que el ombligo, al quedar al descubierto y en medio, sea lo unico que alcancen a ver. El mundo entero empieza y acaba en la curvatura superior de su propio centro corporal.


No comments:
Post a Comment